Fe en Colombia

Territorios de paz con visión de progreso

img_1707

El Ejército Nacional de Colombia es una de las instituciones que más amor, orgullo y respeto genera entre los colombianos, no sólo por su valiosísimo servicio que nos brinda seguridad y tranquilidad, sino también por su gran aporte a la construcción del tejido social tan vulnerado por el conflicto interno. Portar el uniforme camuflado es sinónimo de entrega, dedicación y sacrificio, algo que nuestro país agradecerá siempre a los héroes de la Patria.

Nace la esperanza

Por allá en 2007, cuando aún sufríamos los embates de la guerra, el Ejército Nacional inició una campaña regional en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca y Nariño, que consistía en hacer un trabajo social en pro de las comunidades más vulnerables que habían sido afectadas por el conflicto armado. La misión era llevarles proyectos sociales, de infraestructura y productivos, para contribuir así al mejoramiento de su calidad de vida y tratar de alejarlas de la influencia de los grupos delictivos. Conforme fue pasando el tiempo, la campaña empezó a abarcar otros campos de acción al punto que se convirtió en una labor institucional que comprometió a todos y cada uno de los miembros de la Fuerzas Militares de la región. Hoy en día dicha campaña, que en realidad ya es un programa, y que no sólo se está ejecutando en el suroccidente colombiano sino en todo el país, tiene nombre propio: “Fe en Colombia”.

img_2713

Unidos somos más fuertes

Fe en Colombia es un ambicioso programa institucional que ha tenido un éxito sin precedentes en la historia reciente y ha logrado impactar positivamente a un sinnúmero de habitantes de distintas regiones del país, que están recuperándose de las secuelas sociales que ha dejado el conflicto. Este programa ha vuelto a traer esperanza a la población gracias a que ha servido de articulador entre la institucionalidad y las comunidades, es decir, un puente para que el Estado, la empresa privada, las entidades de cooperación internacional y los habitantes de las zonas rurales puedan comunicarse y trabajar juntos en proyectos que beneficien a estas mismas comunidades. Este trabajo está enfocado inicialmente a sectores poblacionales como: campesinos, afros, indígenas, grupos LGBTI, víctimas del conflicto, mujeres, y otros, que paulatinamente están entrando al programa.

Paso a paso se construye el éxito

Ahora bien, la labor de Fe en Colombia no ha sido para nada sencilla. Como dijimos, su trabajo se centra en llevar oportunidades de progreso a sectores vulnerables con una variedad de problemáticas que se deben analizar concienzudamente. Lo primero que se realiza en el proceso es establecer cuáles son esas zonas que requieren de una atención inmediata, priorizándolas por su nivel de complejidad. Luego de determinar las áreas donde se trabajará, se hace una visita en compañía de profesionales y gestores sociales en la que se busca vincular a toda la comunidad para atender de manera oportuna sus necesidades básicas. Generada esta interacción, se pasa a escuchar a los líderes de las zonas con quienes se hace más adelante un diagnóstico de las condiciones y peticiones de la población en cuanto a salud, educación, vivienda y proyectos productivos. Acto seguido, se diseña una estrategia que involucre a todos los miembros de las comunidades, en la que se asignan responsabilidades así como un acompañamiento técnico por parte de entidades de capacitación. Más adelante, se estructura una propuesta concreta y se articula una participación en la oferta estatal para que estos proyectos puedan ejecutarse y ser una realidad. Lo que continúa después, es la verificación y la evaluación de los resultados obtenidos, todo esto, claro está, organizado, articulado y acompañado por el Ejército Nacional.

 dsc_0287

Productividad: el camino para la paz

El programa en gran parte está enfocado a devolverles la dignidad a las comunidades rurales a través de proyectos productivos que generen ingresos y recursos que se traduzcan en mejores oportunidades de vida. Cabe resaltar que el Ejército Nacional en ningún caso funciona como operador, sólo hace la labor de articulador y acompañante en los procesos. Lo que se busca es que el denominado Círculo Productivo se dé a plenitud en estas zonas, con el respaldo del Estado y de la empresa privada. Esto significa que en las regiones impulsadas por el programa sus habitantes puedan cultivar, procesar y comercializar sus productos bien sea a nivel nacional o como en muchos de los casos recientes, a nivel internacional. Fe en Colombia reconoce que el campo colombiano tiene un potencial gigante en materia de agricultura, pero que nos falta mucho en la parte de la tecnificación, por tal razón sus esfuerzos se han concentrado en llevar capacitación a los cultivadores y procesadores para que su labor sea más eficiente.

Una nueva forma de ver el país

El posconflicto sin duda traerá consigo un gran número de retos que como país deberemos afrontar, en el entendido que la paz sólo se logrará cuando sepamos trabajar unidos y siempre garantizando el acceso a las oportunidades de todas las personas. El Ejército Nacional de Colombia ha demostrado, a lo largo de todos estos años, que el compromiso con el país nace de la dedicación, la voluntad y el esfuerzo, y que cualquier proyecto puede avanzar si dentro de nosotros hay pasión y amor por lo que se hace. Visionemos un país próspero, desarrollado y lleno de paz. Llegó el momento de tener nuevamente Fe en Colombia.

SHARE
Previous articleCódigo de buen gobierno

LEAVE A REPLY